El shale mueve la aguja: crecen las reservas de no convencionales en el país

Esta semana se conoció que las reservas de hidrocarburos del país subieron un 1,3% en el 2013, la primera vez en ocho años que se muestra un alza. El dato es auspicioso, pero esconde en el fondo algunas singularidades.

En el caso del gas, las reservas comprobadas (P1) se incrementaron un 4%, empujadas sobre todo por los yacimientos off shore de Total en la Cuenca Austral y el desarrollo no convencional en la Cuenca Neuquina, de la mano de YPF.

Según los números finos que analizó el Instituto Mosconi (IM), las reservas de gas posibles y probables (P2 y P3) se redujeron un 0,9 y un 7,4% respectivamente. La caída obedece, sencillamente, a que buena parte de ellas se convirtió en P1.

La clave aquí es el mejor precio del fluido, que gracias al plan gas II que debutó en el 2013 empezó a cotizar a 7,5 dólares el millón del BTU. El concepto de reserva comprobada no sólo implica la posibilidad técnica de que el recurso pueda ser extraído sino también la factibilidad económica para producirlo. De esto modo, a partir del nuevo valor se consiguió poner en valor mucho de lo que había en el subsuelo.

Fondo negro

En el caso del crudo, también se detecta una singularidad. Si bien en este caso las reservas P1 cayeron un 1% y mantienen la tendencia a la baja desde el 2006, los recursos mostraron una extraordinaria suba del 78%.

Se trata de aquel petróleo atrapado bajo tierra que tiene la posibilidad tecnológica de ser extraído pero que aún no es económicamente rentable.

Según el análisis del IM, “el 87% de dicho incremento es explicado por la suba de recursos en el área de Loma Campana, operada por YPF”.

La suma tampoco es caprichosa: la compañía nacional sabe que el crudo está bajo tierra y puede hacer proyecciones. Lo que no puede es certificarlo como reservas, más allá de los costos de extraerlo, porque aún son discutidos en el mundo los modelos teóricos para tal fin.

Muchos de los esquemas de previsión que se aplicaban a los viejos yacimientos ya no sirven para el shale y determinar sus reservas de manera unánime y con el aval de alguna consultora internacional puede representar un desafío. Además, la actividad es relativamente nueva y existen pocos pozos con historia como para calcular tendencias.

Tal como publicó este medio tiempo atrás, YPF ensaya su propio camino: busca patrones de desarrollo en áreas pequeñas, de unos 150 ó 200.000 metros cuadrados. Allí realizan algunas perforaciones para analizar sus perspectivas. Ya existen unos 300 pozos sobre el shale de Vaca Muerta en Loma Campana y la información que produjeron será clave para la certificación de reservas.

Fuente: Río Negro

Advertisements


Categories: Noticias del SHALE

Tags: , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: